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JÓZSEF aTTILA
(1905-1937)
Uno de los mejores
poetas húngaros del siglo XX. Toda su vida pasó en una pobreza extrema,
sufriendo de las depresiones muy fuertes. Sus versos, aunque son
melancólicos, expresan fe en la belleza de vida y en la armonía. József,
al acabar 32 ańos, se suicidó. Siendo por muchos ańos el miembro del
partido comunista, en la década de 30 se dio a conocer como critico
rígido del gobierno de derecha.
Atilla József nació en Budapest, en un barrio obrero pobre. Su padre, un
trabajador itinerante rumano, dejó la familia para trasladarse a Estados
Unidos cuando Atilla apenas tenia 3 ańos de edad. Como herencia dejó a
su hijo el nombre de un rey legendario de Hunos. Era la madre que criaba
sola al chico y a su hermana, dedicándose a la limpieza de casas. Ya
siendo un muchacho de 9 ańos de edad, József intentó suicidarse por
primera vez. Todo ocurrió después de 2 ańos de vivir con su padrino en
Öcsöd (1910-12). En 1919 murió su madre (cáncer) y desde entonces del
chico se ocupaba su primo.
En 1920-23 József estudiaba en una escuela secundaria en Makó, pero sin
graduación. En este período se publicó el primer tomo de sus poesías,
titulado A SZÉPSÉG KOLDUSA (1922). El prologo fue escrito por otro poeta
húngaro muy conocido, Gyula Juhász (1883-1937). Durante un ańo József
estudiaba en escuela privada y finalmente comenzó los estudios en la
Universidad de Szeged en la facultad de literatura húngara y francesa.
Gracias a su protector Lajós Hartvany, tuvo a posibilidad de estudiar en
Austria (1925) y Francia (1926-27). Allí escribió el segundo tomo de
poesías: NEM ÉN KIÁLTOK (1925).
Atilla no logró terminar su curso. Después publicar el poema "Tiszta
szível" quedó relegado de la Universidad por el profesor Antal Horger,
lo que enterró su intención de dedicarse a la enseńanza. El profesor se
sintió enfadado por las siguientes versos del poema: "No tengo padre, ni
madre, ni Dios, ni patria, no tengo cuna, ni velo, ni besos ni amor. No
he comido por tres días: ni poco ni mucho. Mis veinte ańos son mi
potencia, mis veinte ańos son para vender. Si nadie los compra, los
comprará el diablo. Le domaré con corazón pura: si sea necesario, mataré
a alguien. Debería quedar detenido, ahorcado, quemado y sepulcrazo, para
dejar la hierba que trae la muerte crecer sobre mi corazón,
maravillosamente puro". Atilla cogió sus manuscritos y se fue a Paris,
donde comenzó los estudios en Sobona.
Algunos de sus poemas fueron publicados por la prensa francesa, pero no
lograron interés ni éxito. Después de romper las relaciones con una
francesa y una crisis nerviosa fuerte, decidió volver a Hungría y
continuar los estudios en Universidad de Budapest (tampoco los terminó).
En 1929 se publicó el tercer tomo de sus poesías, titulado NINCSEN APÁM
SE ANYÁM, donde se notaban las influencias de surrealismo y otros poetas
como Endre Ady, Gyula Juhász y Lajos Kassák. Un ańo más tarde se
inscribió al Partido Comunista Húngaro, en aquella época - ilegal. Los
poemas de a próxima colección, titulada DÖNTSD A TOKÉT (1931), quedaron
conquistados por la censura, y su ensayo "Irodalom és szocializmus"
causó persecuciones por parte del poder.
Otros tomos de poesía se califica a la obra madura de József: KÜLVÁROSI
ÉJ (1932), MEDVETÁNC (1934) y NAGYON FÁJ (1936). Después de publicarlos
Atilla adquirió el interés de los lectores y, a la vez, de los críticos
de literatura. En el mismo período de tiempo surgieron varios ensayos de
temas políticos, donde llamaba al acuerdo entre las fuerzas democráticas
y optaba por el socialismo humano.
Desde 1931 József atendía a la psicoanálisis. Las reuniones le
inspiraron a buscar los elementos comunes entre la teoría de Freíd y el
marxismo, pero parece, que no le ayudaban. En el diario de 1934 escribió
con distancia respecto a su enfermedad mental las siguientes palabras: "Mira:
el sufrimiento es aquí, por dentro, pero por fuera está su explicación".
Sin embargo, a su enfermedad influyeron los sucesos en el partido
comunista. Los camaradas de Moscú con hostilidad observaban sus ideas de
firmar un acuerdo con los socialdemócratas, y en 1933 los partidarios de
Stalin le expulsaron del partido bajo el sospecho de propagar el
fascismo. Aunque su vida privada se desarrollaba bien, en su existencia
no faltaba momentos amargos, por ejemplo el Congreso de Escritores
Comunistas celebrado en la capital rusa, a que Atilla no fue invitado. A
fines de 1935 József se encontró en hospital, sufriendo una depresión
muy fuerte. Durante la terapia escribió: "Mis ojos saltan de la cabeza.
Si me vuelvo loco - por favor, no me hagan dańo. Simplemente me atraigan
con sus manos fuertes".
En 1936 a József le propusieron el trabajo de redactor en un periódico
de izquierda Szép szó. El próximo verano el poeta otra vez se encontró
muy enfermo y fue este período, cuando aparecieron sus mejores poemas.
Después de abandonar la institución, el dia 3 de diciembre de 1937, se
suicidó echándose bajo un tren en Balatonszárszó. Habían tres testigos
del suceso: el conductor del tren, un comerciante y un habitante del
pueblo.
En la poesía de Atilla József nuestra atención atraen los temas de
pobreza, soledad y sufrimiento, pero, por otra parte, también los de
amor y esperanza de futuro mejor. Se denotan las influencias del
marxismo y freudismo, sorprenden las formas lingüísticas condensas y
exactas, impresiona la riqueza de imaginación. Después de la segunda
guerra mundial, el poeta se hizo un modelo para los artistas jóvenes.
Sus poesías siguen actuales influyendo a los poetas contemporáneos.
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